Este martes trascendió que la comisión presidencial, la Fiscalía y el Ejército estaban excavando en el hasta ahora inexplorado vertedero de Tepecoacuilco, muy cerca de Iguala, lugar de desaparición de los jóvenes, en busca de los cuerpos.
La noche del 26 de septiembre de 2014, un grupo de estudiantes que se desplazaban en autobuses fueron atacados a tiros por policías corruptos en el municipio de Iguala, ubicado en el sureño estado de Guerrero.
- En el ataque murieron seis personas y 43 jóvenes fueron detenidos por policías municipales y entregados a integrantes del cártel Guerreros Unidos, que los asesinaron e incineraron sus restos en un vertedero de basura, según la versión oficial.
Pero una investigación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre el caso señaló con pruebas científicas que los cuerpos no pudieron ser quemados en ese lugar.
Santana, quien estuvo presente en el basurero de Tepecoacuilco, contó que esta operación «es una búsqueda más en campo de las que se han venido desarrollando en estos meses de trabajo» y reveló que hasta el momento no se ha encontrado indicios de los jóvenes.
Las labores de búsqueda de la comisión se basan en un mapa generado con los datos de los registros de llamadas la noche del 26 de septiembre de 2014 y las pistas recibidas por parte de informadores de la zona.