El texto de la proclamación de Trump señala que «EU cree que un Estado saharaui independiente no es una opción realista para resolver el conflicto y que una autonomía genuina bajo soberanía marroquí es la única solución viable».
Con este anuncio, Marruecos se convierte en el cuarto país árabe que normalizará lazos con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán; todos ellos arreglos auspiciados por la Administración de Trump. En esos acuerdos ha tenido un papel fundamental el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, en quien el mandatario ha delegado la función de mediar para alcanzar esos pactos.
Estas medidas, que constituyen un gran viraje en la política marroquí y un logro inédito en sus apoyos internacionales sobre el tema del Sahara, se anunciaron en un comunicado del Gabinete Real marroquí, dado que la política exterior es uno de los dominios exclusivos del monarca.
Por su parte, el Frente Polisario condenó la decisión de Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre los territorios que desde 1975 ocupa en la antigua colonia española del Sahara Occidental.